sábado, 25 de septiembre de 2010

Nelo ya es eunuco

En el día de ayer se procedió a la transformación farmacopornográfica de Nelo con un resultado óptimo (aunque tuvo sus intríngulis). Por la mañana intentó suicidarse tirándose a las ruedas de un coche que, por fortuna, frenó a tiempo. No tengo claro si fue por temor a la anestesia, si quiso llamar la atención o si se despistó persiguiendo a una vecina que suele darle chuches. La bronca fue morrocotuda. "Precisamente hoy -le reñí- con lo que tenemos por delante". Para colmo de mis angustias, Xupito, el gato blanco con cara de angelito y carácter de diablillo, llegó con serias magulladuras producto, sin duda, de una pelea innecesaria.
La intervención para convertir a Nelo en bioperro tecnomaricón fue rápida y sin complicaciones (menos mal). Entró en la sala de operaciones visiblemente acojonado, como corresponde al evento, y salió algo borrachuzo, pero se le pasó pronto. Hasta el momento, debo decir que su energía no se ha visto modificada, sin embargo sí he notado ligeros cambios en su comportamiento. Se ha vuelto más blandengue. Por la mañana ha vuelto a hacer pipí abierto de patas como una nenaza y tiene la sensibilidad a flor de piel. Llora más a menudo que antes y por motivos menos pertinentes y no para de hacerle mimos a un Xupito convaleciente y harto ya de sus lametones. Por lo demás, no parece que le haya afectado mucho. Y menos cuando se enteró, por una especialista en la materia, de que la vida de los eunucos se caracteriza por su estado de felicidad permanente. (Y de ignorancia, añado en un paréntesis sin que se entere). En cuanto a su ansiedad por separación sigue exactamente igual. Ahora probaremos con un etólogo, ya que la veterinaria nos advirtió que el psicólogo que nos daba instrucciones no pasa de ser un simple entrenador y, por lo visto, el crío necesita un tratamiento más severo. O sea, de psiquiatra.
Seguiremos informando (espero)

2 comentarios:

Alberta dijo...

Buena (¿o mala?) señal que el Nelo continúe haciendo las mismas cosas de siempre, esto quiere decir: A) que no está muy afectado por la intervención; B) que por el momento no le ha bajado el nivel de testosterona en la sangre. Hay que tener paciencia en la espera que la química haga su trabajo y el milagro se cumpla. Por otro lado, quiero solamente añadir que más que una especialista en la materia de los eunucos (no me dedico a castrar, ni por profesión ni por hobby), conozco testimonios sobre el estado de tranquila felicidad que afectaba a los eunucos humanos en los tiempos en que eran una casta selecta asentada en el Vaticano o en la corte del Gran Visir. Si Nelo no cambia de carácter, puede que la única solución sea reproducir las condiciones de lujo y privilegio de las cuales gozaban los otros ex varones del pasado. En este caso, adelante con las reformas de la casa y del jardín y con la contratación de nuevo personal de servicio!
Alberta

Isabel Franc dijo...

Gracias, tieta Alberta, tu sí que me entiendes. Nelo