lunes, 9 de enero de 2012

Regalos reales

A Nelo las Reinas Magas le han traído un paquete de chuches, un lanzador de pelotas nuevo, un hueso relleno, un pañuelito quillo y un arnés. Lo que fue elegir el arnés, ni os lo cuento. Fuimos él y yo a la tienda, ahora ya sabe que los reyes y las reinas no son reales, valga la paradoja, y es mejor que elija él los regalos, sobre todo si son de ponerse. Pero está en el momento ese en que ir a la moda pasa a un primer plano y se tira una hora para concretar cada elección. Primero fue el color: que si rosa no que me hace mucha pluma, que si marrón está muy visto, que si con tachuelas es muy cutre... Luego el material, el modelo, la calidad y la forma. Pensé que no acabaríamos nunca. La dependiente se estaba poniendo lila de contención y yo no sabía a dónde mirar. Al final, lo elegimos (porque, como comprenderéis, tuve que imponerme) de nailon suave, con ajuste de cuello regulable, encajes de plástico y enganches de metal niquelado, todo ello en  negro con estampado de huellas de pezuña. Le queda bien y está contento. Con él puesto, lo llevé a la cabalgata; quiso estrenarlo antes de hora y ahí sí que no hubo modo de convencerlo. Así que, nada, salimos al pueblo y a la que vio las carrozas y el gentío se volvió majara, lanzándose como loco a pillar caramelos y con una excitación y un estado de nervios que me puso de los ídem. Y menos mal que no había camellos, porque igual le da por subirse a uno y párale las patas. Ya le dije: "¡Nunca más, ¿eh? Nunca más!"
Ahora está más calmadito y contento con su nuevo look. 
Volvemos al trabajo intenso. Feliz rentrée!!

La frase del día: Confieso que un día salí de un bar sin pagar. Tendría más mérito si hubiera consumido.
Oscar Dalmau. EGD

1 comentario:

Virginia dijo...

jajaja, tremendo Nelo!!! gracias Franky por éstas historias que divierten la vida!