martes, 10 de julio de 2012

Collares violetas


La segunda temporada de Polseres vermelles (estrenada ayer noche en Antena 3 y en castellano con el título de Pulseras Rojas) se rodará en mi pueblo y buscan figurantes. ¡Qué inmensa suerte! La vecina me anima a que nos presentemos. No puedo negarme; por fin podré superar mi frustrada vocación de actriz. Y pienso llevar también a Nelo que desde que vio a un colega suyo recoger un Oscar no ha parado de pedirme que lo lleve a un cásting. Además, se trata de una serie que transmite unos valores humanos indiscutibles y que ha convertido en auténticos héroes (eso es lo que más, o quizás lo único, que le admiro) a aquellos niños que la enfermedad condenaba a la compasión y el rechazo. Y cuando digo niños, como es mi costumbre, digo niños y no niños y niñas. Ya en el primer capítulo (y en algún spot promocional) se expone que un grupo está compuesto por (copio las palabras de Lleó, el protagonista): “El líder, el guapo, el listo, el imprescindible, el segundo líder —que sería líder si este no estuviera— y la chica”. Obvío el hecho de que la chica padece una dolencia propia de la feminidad occidental, lo que me preocupa es que “chica” sea una categoría en sí misma. Según esta teoría de composición de grupos, queda claro que la chica no puede ser ni líder ni sublíder; imprescindible lo es porque si no estuviera, el grupo sufriría una inadmisible carencia; guapa tiene que serlo a la fuerza, “la chica de la película” siempre es una de esas bellezas que apenas se encuentran fuera de la pantalla. Me queda la duda de si puede ser lista o no. “La chica de la película” no se ha distinguido nunca por su inteligencia (o digamos casi nunca para que no nos tachen de radicales), en cambio como florero suele hacer muy buen papel.
            No sé si por este pequeño detalle se podría acusar a la serie de machista y Diosa me libre de hacerlo, con la riqueza moral que aporta, el éxito arrollador que ha tenido y el gasto de Kleenex que ha generado. Pero, como dice el dicho, le falta el canto de un duro. Por esta razón propongo hacer una contraserie con el título Collares violetas, que se desarrolle, pongamos por caso, en una casa de acogida en lugar de un hospital. Pongamos que convierte a las hijas de mujeres maltratadas en abanderadas de la lucha contra la llamada violencia de género (no sé si bien o mal llamada ya que siempre es violencia de un género contra el otro). Pongamos que transmite valores feministas. I pongamos que el grupo está formado por: la organizadora, que tiene visión de conjunto; la diligente, activa y eficaz; la manitas, que todo lo arregla; la astuta, que pone el ingenio; la interesante, con su cuerpo y su rostro de belleza imperfecta; y el chico, que no sé muy bien qué papel haría, pero claramente decorativo. Y le añadiríamos el perro, no solo por la propensión de mi Quillo a ser actor, también como homenaje a la Georgina de Los cinco, heroína literaria de nuestra infancia, tan desgarbada y poco femenina, siempre acompañada de su chucho y, casualmente, creada por una mujer. 

Hoy no hay frase del día 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

A veces ver más allá de la pantalla cuesta, pero cuando se trata de una serie que toca la fibra sensible...habrá quién diga que es demasiada susceptibilidad. Quien mira más allá, ve, quien no lo hace, traga realidades estereotipadas.

Muy buena observación, Franki ;)
Hagamos una serie con "muchas" chicas sin artículo determinado "la"

Paula

Anónimo dijo...

A veces cuesta captar los matices a través de la pantalla, sobretodo cuando se trata de series que tocan la fibra sensible...habrá quién piense que es demasiada susceptibilidad, pero verlo y no tragarse las realidades estereotipadas es un gran ejercicio de toma de conciencia.

Hagamos una serie en que hayan "muchas" chicas, sin el articulo determinado "la"

Paula

viky frias dijo...

Me parece genial, tanto tu crítica como tu propuesta. ¡A por ella!

Jorge dijo...

Isabel, gracias por la lectura a la reseña del Almanaque publicada en Replicante.
Y sí, -aunque no conozca las Pulseras- voto por una seriepelículaorwhatever con la trama que planteas de Collares violetas.
Aprovecho para ofrecerte las páginas de Replicante si en algún momento te apetece dar algo a conocer a los lectores mexicanos.
(Mi correo es fuegocruzado69ARROBAhotmail.com)
Saludos
Jorge