martes, 12 de octubre de 2010

Lidiando con Murphy

Burlar la ley de Murphy es toda una aventura y suele dar resultado. Es un ejercicio que os invito a realizar a fin de torcer determinados destinos incómodos. Un ejemplo. Antes de salir hacia estas tierras, desplegué por las habitaciones un abanico de ropa que iba desde la camiseta de tirantes hasta la cazadora de cuero. En periodos de entretiempo acertar es complicado. Miré las temperaturas en la red -qué fácil se nos ha puesto todo con santa Internet- y visto lo visto, llené la maleta con ropas otoñales y guardé las más veraniegas. Resultado: un calor que te mueres y mi insistente pregunta ¿no va a cambiar?
- You Never Know !!! -canturrean por aquí.
Decido, por una parte, dejar de sufrir y por otra, tentar a Murphy comprándome unas chanclas y un pantalón pirata estival (chulísimo, por cierto, y rebajado todo ello ya que incluso aquí está fuera de temporada). ¿Resultado?... Va... a ver quién lo adivina...
¡Bingo! Llueve a mares durante toda la noche y amanece fresquito. Ahora sí que la temperatura es ideal. Qué contenta estoy, he ganado a Murphy.

3 comentarios:

Filomena dijo...

Jajaja...qué bueno, Isabel! Pues yo voy a hacer lo mismo, porque ya estoy harta de tanto calor! A ver si tengo la misma suerte que tú...

Saludos

Anónimo dijo...

Una vez, le contaba a un buen amigo que desde que había decidido pasar de la chica que me gustaba me la encontraba día sí día también, que menuda putada y que qué mala suerte la mía.
Su respuesta fue: - Ya tía, es que es Ley de Murphy... ¿porqué nadie mató a Murphy?.

Me pareció una pregunta inquietante.
Que le hayas vencido merece todas mis alabanzas :D

Sigue disfrutando del trip!!!

Ester.

darling dijo...

Querida Isabel, con frío o con calor, pásalo genial y cuéntanos las últimas novedades!!!!
Besos mil,
Connie